Que difícil respirar en viciados
Aires de rencor y envidia ardiente
Cuando le falta aire, a la mente
Solo le acuden recuerdos malvados
Y si es el niño el que se ahoga
Solo le causas estupor y miedo
Porque llora y piensa: yo no puedo;
¿Qué he hecho? ni quien por mi aboga
Más aprovecha mantener la calma
La que te relaja la vista y atempera
Dejando fríos corazón y alma
Porque es listo el que se sienta y espera
Al abrigo y sombra de la palma
A que el traidor, estupefacto, muera.
25.9.12

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