Mansas hojas de un otoño triste
De sudario ocre y siena cubres
Amores tiernos, lágrimas salobres
Despido de verano que naciste
Al corazón que luego me partiste
Diciéndome adiós dentro de un sobre
Sin apiadarse del chico, que pobre
Creyó en tus promesas cuando te fuiste.
Recuerdo tus cabellos de cobre
Flotando al viento alisio cuando viste
Acercarse a hurtadillas junto al roble
La dueña que te cuida y honra asiste
Para, severa, mirar tu quehacer noble
Y no consumaras lo que pediste.
20.9.12

No hay comentarios:
Publicar un comentario